La cirugía de trasplante y preservación articular representa una alternativa de alta especialidad para pacientes activos que buscan proteger su articulación y optimizar su función a largo plazo. Nuestro enfoque se basa en la preservación articular mediante el manejo avanzado de las lesiones condrales, utilizando técnicas quirúrgicas especializadas orientadas a restaurar el cartílago, reducir el dolor y mejorar la biomecánica de la articulación. Al intervenir de manera oportuna y precisa, logramos un impacto significativo en la movilidad, el rendimiento físico y la calidad de vida del paciente, favoreciendo un regreso seguro y sostenido a la actividad física y al deporte.
Alivio del dolor y mejora de la función articular.
Técnicas para estimular la regeneración del tejido cartilaginoso propio.
Retraso o prevención de la progresión de la artrosis.
Recuperación de la movilidad y calidad de vida.
Tratamiento biológico que puede evitar o postergar cirugías mayores como la prótesis.
Los síntomas típicos son dolor articular con el movimiento, inflamación recurrente y sensación de "trabado" en la articulación. El diagnóstico se confirma con resonancia magnética.
Existen varias opciones según el tamaño y la ubicación de la lesión; la mayoría se realiza a través de una microcirugía donde se colocan suturas especiales para reparar el menisco y, en cuanto al cartílago, puede variar dependiendo de la lesión, desde microfracturas, infiltración con células madre hasta injertos o trasplante de cartílago; en la consulta se evalúa cuál es la más adecuada para cada caso.
Si, el objetivo principal es aliviar el dolor y retrasar el desgaste articular, lo que en muchos casos posterga significativamente la necesidad de un reemplazo articular.
Varía según la técnica utilizada, pero suele requerirse un periodo de descarga parcial de 4 a 6 semanas para permitir la correcta cicatrización del la lesión.