La artroscopía de hombro es la mejor opción para pacientes activos que buscan aliviar el dolor y recuperar la movilidad sin largas recuperaciones. A través de una técnica mínimamente invasiva, tratamos de forma precisa lesiones del manguito rotador, labrum (menisco del hombro), tendinopatías y problemas de inestabilidad, restaurando la estabilidad, la fuerza y la función de la articulación. Nuestro enfoque está orientado a una recuperación segura y progresiva, con tratamientos personalizados que te permiten volver a entrenar, practicar deporte y realizar tus actividades con confianza, minimizando el dolor y el tiempo fuera de acción.
Reparación precisa de lesiones sin necesidad de grandes incisiones.
Tratamiento de pinzamiento, lesiones del manguito rotador y inestabilidad.
Preservación del tejido sano, fundamental para la movilidad articular.
Postoperatorio menos doloroso y estancia hospitalaria muy corta.
Permite una rehabilitación más temprana y dirigida.
Se usa principalmente para reparar el manguito rotador, tratar inestabilidad del hombro, pinzamiento subacromial y lesiones del labrum o del tendón del biceps, todo a través de pequeñas incisiones.
Generalmente entre 4 y 6 semanas, dependiendo del tipo de reparación realizada, para proteger la cicatrización de los tejidos.
En la mayoría de los casos es ambulatoria: el paciente se retira el mismo día del hospital.
La movilidad se recupera de forma gradual con fisioterapia, y la mayoría de los pacientes logra una recuperación funcional completa entre los 4 y 6 meses.