La cirugía de prótesis de rodilla es una solución avanzada para pacientes que desean recuperar movilidad, aliviar el dolor y volver a una vida activa sin limitaciones. Utilizamos técnicas quirúrgicas modernas y prótesis de alta calidad, seleccionadas de manera personalizada para cada paciente, con el objetivo de restaurar la función de la articulación y mejorar de forma significativa su calidad de vida. Nuestro enfoque se basa en una atención especializada, segura y precisa, iniciando desde el abordaje que usamos, en el que protegemos los músculos y ligamentos, lo que reduce el dolor y acelera la recuperación posterior a la cirugía, logrando una recuperación confiable, estable y duradera que le permita volver a moverse con confianza.
Eliminación definitiva del dolor severo por artrosis avanzada.
Corrección de deformidades (piernas arqueadas o en "X").
Restauración de la estabilidad y alineación natural de la rodilla.
Recuperación de la independencia para caminar y actividades diarias.
Implantes de larga duración diseñados para una función óptima.
Cuando el dolor es incapacitante, limita las actividades diarias y ya no responde a medicamentos, infiltraciones o fisioterapia, y las radiografías muestran desgaste avanzado (artrosis severa) que se acompaña de alguna deformidad angular de la rodilla.
Los implantes actuales tienen una vida útil promedio de 20 a 30 años o más, dependiendo del nivel de actividad, calidad del hueso y cuidado del paciente.
La hospitalización suele ser de 1 a 2 días, y la mayoría de los pacientes comienza a caminar con andadera o bastón desde el primer día después de la cirugía.
Las actividades cotidianas suelen retomarse entre las 6 y 12 semanas, con un programa de rehabilitación que acelera y mejora el resultado final.